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Aerotermia con radiadores existentes: ¿funciona?

Instalar una bomba de calor en una vivienda con radiadores ya existentes es posible, pero requiere revisar si el sistema actual puede trabajar a temperaturas más bajas.

Es probablemente la pregunta más repetida cuando alguien se plantea cambiar su caldera de gas por aerotermia: ¿tengo que cambiar también los radiadores? La respuesta corta es que no necesariamente, pero hay matices importantes que conviene entender antes de decidir.

En este artículo te explico cuándo funciona bien la aerotermia con radiadores que ya tienes instalados, qué condiciones tienen que darse, qué papel juega el depósito de inercia en esa ecuación y cuándo es mejor plantearse otra solución.

Por qué surge la duda: aerotermia y temperatura de trabajo

La aerotermia rinde mejor cuanto menor es la temperatura a la que tiene que calentar el agua. Es una cuestión física: cuanto menor sea el salto entre la temperatura del aire exterior y la temperatura de impulsión, menos esfuerzo tiene que hacer el compresor, y mayor es el COP (rendimiento) del equipo.

Por eso el sistema emisor ideal para aerotermia es el suelo radiante, que trabaja con temperaturas de impulsión bajas, normalmente entre 35 y 45 °C.

Los radiadores tradicionales, en cambio, suelen estar dimensionados para trabajar con calderas de gas a temperaturas mucho más altas, habitualmente entre 60 y 80 °C. Si la aerotermia tiene que calentar el agua a esa temperatura para que el radiador caliente lo mismo que antes, el rendimiento del equipo cae considerablemente, y parte de la ventaja económica de la aerotermia se pierde.

De ahí la pregunta lógica: si mantengo mis radiadores actuales, ¿voy a tener suficiente calor y un rendimiento razonable, o voy a salir perdiendo?

¿Funciona la aerotermia con radiadores existentes? La respuesta depende de tres factores

1. El dimensionamiento original de los radiadores

Un radiador que estaba sobredimensionado para la estancia (más grande de lo estrictamente necesario) tiene margen para trabajar a menor temperatura y seguir aportando el calor necesario. Un radiador que estaba ya muy ajustado a la demanda térmica de la habitación, en cambio, tendrá más dificultad para compensar una bajada de temperatura de impulsión.

👉 Para saber si tus radiadores actuales tienen margen, lo primero es calcular la potencia que realmente necesita cada estancia. Tienes el proceso completo en este artículo: cómo calcular la potencia de un radiador de calefacción.

2. El aislamiento de la vivienda

Cuanto mejor sea el aislamiento de la vivienda, menor será la demanda térmica real de cada estancia, y más fácil será cubrirla con radiadores trabajando a menor temperatura. En viviendas con poco aislamiento, la demanda es mayor y el margen para bajar la temperatura de impulsión se reduce.

3. La temperatura de impulsión final que se necesita

No hace falta llegar a los 35-45 °C del suelo radiante para obtener un buen rendimiento. Muchas instalaciones con aerotermia y radiadores trabajan en un rango intermedio, de 45 a 55 °C, que sigue dando un rendimiento razonable sin necesidad de sobredimensionar excesivamente los emisores.

El papel del depósito de inercia

Uno de los elementos que marca la diferencia en estas instalaciones es el depósito de inercia. Su función es acumular agua ya calentada por la bomba de calor y entregarla al circuito de radiadores de forma estable, evitando que el compresor tenga que arrancar y parar constantemente para responder a pequeñas variaciones de demanda.

Esto es especialmente relevante con radiadores, porque su masa térmica y su forma de responder a la demanda es distinta a la del suelo radiante. Sin un depósito de inercia adecuado, la bomba de calor puede hacer ciclos cortos de funcionamiento, lo que reduce su eficiencia real y acelera el desgaste del compresor.

Hay fabricantes que han desarrollado kits específicos pensados para esta combinación. Un ejemplo conocido en el mercado español es el de Saunier Duval, que comercializa sistemas de aerotermia con torre hidráulica integrada y depósito de inercia (modelos con depósitos de distintas capacidades según la potencia del equipo), presentados expresamente como solución para mantener los radiadores existentes sin necesidad de obra para cambiar a suelo radiante. El propio fabricante señala que su sistema es compatible con radiadores convencionales cuando se quiere evitar obra, aunque sigue recomendando el suelo radiante como la opción de mayor eficiencia.

Esto confirma una idea importante: la aerotermia con radiadores no es una solución improvisada o de segunda categoría. Es una configuración reconocida y ofrecida activamente por fabricantes de primer nivel, siempre que se monte con los elementos adecuados.

¿Cómo saber si tus radiadores van a funcionar bien con aerotermia?

Antes de decidir, hay una serie de comprobaciones que conviene hacer.

1. Calcula la demanda térmica real de cada estancia. No te fijes solo en los m², sino en el aislamiento, las ventanas y la orientación. El método está explicado en el artículo sobre cálculo de potencia de radiadores.

2. Calcula la potencia que entregaría cada radiador a temperatura más baja. La potencia de catálogo de un radiador está referida a una diferencia de temperatura concreta entre el agua y el ambiente. A menor temperatura de impulsión, la potencia real entregada baja. Un instalador puede calcular esta corrección, o puedes consultar las tablas de corrección que ofrecen muchos fabricantes de radiadores según el salto térmico.

3. Compara ambos resultados. Si la potencia que entregaría el radiador a la temperatura de trabajo prevista para la aerotermia sigue siendo suficiente para la demanda de la estancia, el radiador es válido sin más. Si se queda corto, hay margen de maniobra antes de descartar la solución.

4. Valora si hace falta aumentar la superficie de algún radiador concreto. No siempre hay que cambiar todos los radiadores de la vivienda. A veces basta con sustituir uno o dos radiadores claramente insuficientes (por ejemplo, en una habitación con mucha pérdida de calor) y mantener el resto.

¿Qué pasa si los radiadores se quedan cortos?

Los radiadores de calefacción convencionales pueden funcionar con aerotermia, pero hay que verificar que su superficie sea suficiente para trabajar a temperaturas de impulsión más bajas.

Si el cálculo muestra que algunos radiadores no van a ser suficientes a la temperatura de trabajo prevista, hay varias alternativas, de menor a mayor intervención:

Subir ligeramente la temperatura de impulsión

Trabajar a 55-60 °C en lugar de 45 °C reduce algo el rendimiento de la aerotermia respecto al óptimo, pero sigue siendo más eficiente que una caldera de gas tradicional, y permite mantener los radiadores existentes sin tocarlos.

Sustituir solo los radiadores insuficientes

Si el problema se concentra en una o dos estancias concretas, cambiar únicamente esos radiadores por otros de mayor superficie (o por radiadores de baja temperatura, más eficientes en la transferencia de calor) puede resolver el problema sin necesidad de una reforma completa.

Añadir un radiador de apoyo

En estancias puntuales con déficit de potencia, añadir un segundo radiador o un radiador eléctrico de apoyo puede ser una solución intermedia más económica que sustituir toda la instalación.

Combinar sistemas

Algunas instalaciones combinan suelo radiante en las zonas donde se puede hacer obra (por ejemplo, en una reforma parcial) con radiadores en el resto de la vivienda, optimizando cada zona según sus posibilidades.

Ventajas de mantener los radiadores existentes

Coste de instalación menor. Evitar la obra de levantar suelos para instalar suelo radiante reduce significativamente el presupuesto y el tiempo de la reforma.

Menos disrupción en la vivienda. No hay que vaciar habitaciones, levantar pavimentos ni convivir con obra durante semanas.

Aprovechamiento de una instalación que ya funciona. Si los radiadores y la red de tuberías están en buen estado, sustituir solo el generador (de caldera de gas a aerotermia) es una intervención mucho más contenida.

Posibilidad de hacerlo por fases. Se puede empezar manteniendo los radiadores y, si en el futuro se hace una reforma más profunda, plantearse entonces el cambio a suelo radiante en alguna zona.

Limitaciones que hay que tener claras

El rendimiento no será el máximo posible. Trabajar a temperaturas más altas que las óptimas para aerotermia reduce el COP respecto a una instalación con suelo radiante. Aun así, suele seguir siendo más eficiente que una caldera de gas o gasóleo.

Puede ser necesario un depósito de inercia. Este componente añade coste a la instalación, aunque también aporta estabilidad y protege el compresor.

Algunos radiadores muy antiguos pueden no ser viables. Radiadores de fundición muy antiguos, mal dimensionados desde origen, o instalaciones con muchas pérdidas en la red de distribución pueden requerir más intervención de la prevista inicialmente.

Hace falta un cálculo previo serio. No es una decisión que se deba tomar a ojo. Un estudio de la demanda térmica real de la vivienda y de la capacidad de los radiadores actuales es la única forma de saber con certeza si la solución va a funcionar bien.

Aerotermia con radiadores vs aerotermia con suelo radiante: resumen comparativo

Aerotermia + radiadores existentesAerotermia + suelo radiante
Coste de instalaciónMenor (sin obra de suelo)Mayor (requiere levantar suelo)
Rendimiento (COP/SCOP)Bueno, algo inferior al óptimoMáximo aprovechable
Tiempo de obraCortoLargo
Confort térmicoBuenoMuy alto (calor uniforme)
Necesidad de depósito de inerciaRecomendableHabitual también, aunque menos crítico
Indicado paraSustitución de caldera sin reforma integralObra nueva o reforma integral

Resumen

  • La aerotermia puede funcionar bien con radiadores existentes, siempre que estos tengan margen suficiente a la temperatura de trabajo prevista.
  • El depósito de inercia ayuda a estabilizar el funcionamiento del sistema y evita ciclos cortos del compresor.
  • Fabricantes como Saunier Duval comercializan activamente kits de aerotermia pensados para mantener radiadores, lo que confirma que es una solución reconocida, no un parche.
  • El rendimiento será algo inferior al de una instalación con suelo radiante, pero suele seguir siendo más eficiente que una caldera de gas tradicional.
  • Antes de decidir, hay que calcular la demanda térmica real de cada estancia y comparar con la potencia que entregarían los radiadores a la temperatura de trabajo prevista.
  • Si algún radiador se queda corto, no siempre hace falta cambiar toda la instalación: a veces basta con sustituir los radiadores insuficientes o subir ligeramente la temperatura de trabajo.

Preguntas frecuentes

¿Puedo poner aerotermia sin cambiar los radiadores?

Sí, en muchos casos es posible, siempre que los radiadores tengan suficiente superficie para trabajar a una temperatura de impulsión razonable (45-55 °C aproximadamente) y la vivienda tenga un aislamiento aceptable.

¿Necesito un depósito de inercia si mantengo los radiadores?

Es muy recomendable. Ayuda a estabilizar el funcionamiento del equipo y evita arranques y paradas constantes, lo que protege el compresor y mejora la eficiencia real del sistema.

¿Pierdo mucho rendimiento si uso aerotermia con radiadores en vez de suelo radiante?

Hay una pérdida de eficiencia respecto al óptimo, porque la temperatura de impulsión necesaria es mayor. Pero en la mayoría de los casos sigue siendo considerablemente más eficiente que una caldera de gas o gasóleo tradicional.

¿Cómo sé si mis radiadores son suficientes para trabajar con aerotermia?

Hay que calcular la demanda térmica real de cada estancia y compararla con la potencia que entregaría cada radiador a la temperatura de impulsión prevista. El cálculo está detallado en el artículo sobre potencia de radiadores.

¿Hay marcas que ofrezcan soluciones específicas para esta combinación?

Sí. Varios fabricantes, entre ellos Saunier Duval, comercializan kits de aerotermia con torre hidráulica y depósito de inercia integrado, presentados expresamente como solución para instalaciones con radiadores sin necesidad de cambiar a suelo radiante.

¿Qué hago si algún radiador concreto se queda corto de potencia?

No siempre hace falta cambiar toda la instalación. Puede bastar con sustituir ese radiador en concreto por uno de mayor superficie, añadir un radiador de apoyo en esa estancia, o ajustar ligeramente la temperatura de impulsión general del sistema.

Este artículo tiene carácter informativo. El dimensionamiento real de una instalación de aerotermia con radiadores debe validarse siempre con un instalador cualificado que estudie las condiciones concretas de la vivienda.